Hace mucho tiempo que no escribo nada por aquí… de hecho
hace mucho tiempo que no escribo nada en ningún lado. Han pasado tantas cosas y
he estado tan ocupado que la verdad había olvidado que tenía un blog.
La gran noticia que me regresa a estos lares digitales es:
¡Me voy a casar!
No sé si estoy nervioso o no, la verdad es que me gustaría
estarlo porque todo el mundo se la vive preguntándome eso. La verdad es que me
encuentro más confuso que nervioso. Confuso porque lo que se deja venir al
frente es una gran neblina, nunca pensé que me casaría, de hecho siempre
imaginé mi vida como el tío soltero que muere viejo y solo… aparentemente la
visión ha cambiado.
El futuro siempre es incierto, pero hay días en los que lo
es más que otros. Hoy, entre reflexiones que no me dejan dormir me permito
dejar de pensar en lo que no sé para intentar centrarme en lo que sí sé.
Aquella mujer que, a menos de dos meses será mi esposa, sigue siendo un enigma
en muchos aspectos para mí, un desafío y un consuelo… a veces una lata, pero
una lata hasta cierto punto agradable.
Ya no puedo imaginar mi mundo sin ella, en las buenas y en
las malas ella está ahí.
Siento que el mundo está cambiando, aunque el que en
realidad está cambiando soy yo. Me da miedo pensar en no ser lo que en algún
momento soñé ser, pero me alivia el saber que hay alguien que me sigue dando
ánimos a pesar de mi eterna melancolía… que poco a poco ha dejado de ser tan
eterna gracias a ella.
Estamos a punto de aventarnos a un mar inmenso, y no sé si
sé nadar… supongo que en el chapuzón lo descubriremos.
Trataré de pararme por aquí más seguido… mi manera de
escribir ha ido decayendo con la falta de práctica pero espero poder corregir
eso.
Para finalizar dejaré aquí el primer dibujo digital que hice con mi Bamboo nueva.